martes, 26 de junio de 2007

"OKUPAR" LA EDUCACIÓN

Aragón Liberal (Enviado por: Fermin Zalacain) , 25/06/07

El obispo de Huesca en la carta pastoral del próximo domingo hace una crítica de la la nueva asignatura EpC.


La tesis de la carta es que se debe recurrir a todos los medios legítimos para defender la libertad de conciencia y de enseñanza. Enviado por Huesca Liberal

"OKUPAR" LA EDUCACIÓN

Queridos Hermanos y amigos: paz y bien.

Muchos padres con hijos en edad escolar me han pedido una palabra de aclaración, o se llegan a nuestro Obispado para solicitarnos ayuda en torno a la asignatura de Educación para la Ciudadanía que el Ministerio correspondiente pretende implantar. Los Obispos hemos sido muy claros al respecto en la nota de la última Comisión Permanente. La situación es muy grave por la intrusión en materia moral por parte de unas disposiciones gubernamentales, que parecen empeñadas en legislar no desde el bien común del pueblo al que sirven, sino desde la ideología de partido para sus intereses particulares. La hoja de ruta de semejante pretensión está bien delineada por los ideólogos públicos y publicados que llevan tiempo poniendo letra al tarareo de este son.

Con esta asignatura tal y como la explica y la impone el Gobierno, estamos ante una verdadera manipulación de la ciudadanía a corto y medio plazo (no hay mal que cien años dure). Formatear una sociedad a través del uso abusivo de la formación de sus miembros más vulnerables como son los niños y los jóvenes (10 a 17 años), es claro indicio del escaso respeto de la libertad que hemos lamentado en sistemas totalitarios del pasado reciente o del momento actual. ¿Qué tipo de hombre y mujer, qué modelo de familia, qué tratamiento de la vida en todos sus factores y tramos se pretenden sugerir, qué puede hacer que erradique de veras la violencia? Me temo que estamos ante el perfil de un ciudadano no educado, sino más bien domesticado en esa conciencia que se debe nutrir tan sólo de afecto, de inteligencia, de pertenencia a una tradición y de libertad.

Una generación domesticada es una generación manipulada, con enormes beneficios para el diseño ideológico de quienes votarán como electores la única sociedad para la que les predeterminaron. Es una educación “okupada”, como si alguien con inconfesados intereses se propusiese invadir y adueñarse de un ámbito que no le pertenece. Por este motivo, los Obispos de la Comisión Permanente hemos dicho que “el Estado no puede suplantar a la sociedad como educador de la conciencia moral, sino que su obligación es promover y garantizar el ejercicio del derecho a la educación por aquellos sujetos a quienes les corresponde tal función, en el marco de un ordenamiento democrático respetuoso de la libertad de conciencia y del pluralismo social...

Hablamos de esta “Educación para la ciudadanía”. Otra diferente, que no hubiera invadido el campo de la formación de la conciencia y se hubiera atenido, por ejemplo, a la explicación del ordenamiento constitucional y de las declaraciones universales de los derechos humanos, hubiera sido aceptable e incluso, tal vez, deseable. En esta situación, hemos exhortado a todos a actuar de modo responsable y comprometido ante una asignatura inaceptable tanto en la forma como en el fondo. Los medios concretos de actuación de los que disponen los padres y los centros educativos son diversos. Deseamos recordar que la gravedad de la situación no permite posturas pasivas ni acomodaticias. Se puede recurrir a todos los medios legítimos para defender la libertad de conciencia y de enseñanza, que es lo que está en juego. Los padres harán uso de unos medios y los centros, de otros. Ninguno de tales medios legítimos puede ser excluido justamente en ninguno de los centros en los que se plantea este nuevo desafío: ni en los centros estatales ni en los de iniciativa social”. Quiera el Señor darnos fortaleza y sabiduría para, sin pedir privilegios, saber luchar por la libertad.

Recibid mi afecto y mi bendición.

+ Jesús Sanz Montes,
Obispo de Huesca y de Jaca 01.07.2007