viernes, 20 de julio de 2007

Taller Discapacidad y Accesibilidad Universal. 4,5 y 6 Julio.

 

Taller Discapacidad y Accesibilidad Universal. 4,5 y 6 Julio. Cursos Extraordinarios de Verano. Universidad de Zaragoza


 


Los días 4, 5 y 6 de julio se celebró en Jaca (Huesca), dentro de la programación de los cursos de verano de la Universidad de Zaragoza, un curso sobre Discapacidad y Accesibilidad Universal. Este curso se realiza en el marco del convenio de colaboración que la Universidad de Zaragoza tiene con la Coordinadora de Asociaciones de Personas con Discapacidad de Huesca (CADIS), una de cuyas líneas de acción es la formación. Es precisamente la Comisión de Educación de la CADIS, en colaboración con el profesorado de la Universidad de Zaragoza participante en la organización del curso, quien determina tanto el contenido del curso como los ponentes que van a participar. Este curso supone el tercer encuentro consecutivo sobre discapacidad y consolida la organización de este escenario de debate, reflexión y contraste de ideas y experiencias, que pretende responder a las necesidades de análisis crítico, formación y orientación sobre temáticas relacionadas con la discapacidad.

 


La conferencia inaugural fue realizada por Luis Cayo, Secretario General del CERMI Estatal, quien habló sobre la función de las ONGs de discapacidad en la promoción de la Accesibilidad Universal. A partir de la consideración de la accesibilidad universal como una cuestión de derechos civiles y relacionada con la igualdad de oportunidades y con el proceso de normalización y plena ciudadanía de las personas con discapacidad, señaló L. Cayo que la accesibilidad universal debe constituir el gran eje de toda intervención pública y privada y de las políticas públicas sobre discapacidad. Destacó el papel de las ONGs en la incidencia de la producción normativa (promoviendo, entre otras cuestiones, el desarrollo reglamentario de la LIONDAU), en el consejo y validación de lo que se está haciendo (ofreciendo formación y asesoramiento en cuanto a accesibilidad, recomendando o dando pautas a operadores públicos y privados, proporcionando estándares de calidad,...) y en el seguimiento, control y denuncia. Concluyó Cayo que la accesibilidad universal, unida a los apoyos personales que requiere cada persona con discapacidad para mejorar su funcionamiento, va a facilitar la autodeterminación y, en definitiva, la calidad de vida de las personas con discapacidad.


El formato del curso ha sido de taller, con el objeto de fomentar e intensificar la participación de los presentes en el mismo. Hay que tener en cuenta que en este marco de encuentro se propone que puedan coincidir personas con discapacidad, técnicos/as de las entidades de discapacidad, técnicos/as de diferentes administraciones relacionadas con servicios sociales, educativos, laborales,..., investigadores, profesores y estudiantes. Cada taller se iniciaba con una ponencia realizada por un experto en el tema y continuaba con una propuesta de trabajo que guiaban los dinamizadores de cada taller, que eran personas vinculadas a las diferentes organizaciones de la CADIS.


Los temas que se abordaron en dicho taller fueron los siguientes: a) accesibilidad a la edificación, urbanismo y transporte; b) accesibilidad a la sociedad de la información y comunicación; c) sensibilización y participación ciudadana; d) accesibilidad a la educación; e) accesibilidad a la cultura, ocio y tiempo libre.


En el desarrollo de los diferentes talleres de debate se llegaron a las siguientes conclusiones:

Generales:


  1. Los entornos deben programarse y organizarse con arreglo al diseño para todos y desde allí llevar a la accesibilidad universal, que debe plantearse como parte del ejercicio normalizado de los derechos humanos.

  2. El concepto de Accesibilidad Universal defiende una participación más activa de las personas con discapacidad en la comunidad, desde la consideración de ciudadanos titulares de derechos. Las personas con discapacidad demandan apoyos personales pero también modificaciones en los entornos que los hagan más adaptables y más accesibles y que erradiquen aquellos obstáculos que les impiden su participación, su aprendizaje y su desarrollo.



Sobre la accesibilidad a la edificación, urbanismo y transporte:


  1. La accesibilidad a la edificación, al urbanismo y al transporte debe concretarse en la adopción de planes de accesibilidad en los diferentes municipios que fomenten la ciudad accesible a través de medidas que incluyan la adaptación de edificios existentes, tanto públicos como privados, la promoción de edificios accesibles de nueva construcción, la adaptación del transporte.


Sobre la accesibilidad a la sociedad de la información y comunicación:


  1. Las restricciones que padecen las personas con diversidad funcional para acceder a la comunicación y a la información son multidimensionales. Potenciar sus oportunidades de acceso comienza por el reconocimiento de su derecho ciudadano a disponer de oportunidades de participación, de involucrarse en situaciones vitales como medio esencial para su desarrollo personal.


Sobre la sensibilización y participación ciudadana:


  1. Es necesario impulsar la participación en la sociedad de las personas con discapacidad, a partir del respeto a la diferencia y la adaptación de los entornos a las características personales, de modo que la igualdad de oportunidades sea no solamente una declaración de intenciones sino una realidad palpable en lo cotidiano.

  2. La familia constituye el primer apoyo para el ejercicio de los derechos de las personas con discapacidad en igualdad de condiciones. La responsabilidad social que recae en la familia, requiere de una acción específica en medios y atención: adaptación de los espacios del hogar, conciencia de la dificultad y apoyos técnicos necesarios, sensibilización respecto a la diferencia, evolución personal y vida autónoma. La familia debe favorecer el desarrollo personal; es el primer espacio de socialización, de trabajo en equipo, el primer club de tiempo libre,.... La presencia de una persona con discapacidad en la familia requiere una adaptación a las nuevas circunstancias, esfuerzos y apoyos técnicos, que no siempre existen. La sobreprotección y la inseguridad producen lazos de dependencia que, en algunas ocasiones, también se reproducen en las asociaciones; una consecuencia es la prolongación del periodo de estancia en el hogar familiar o institucional/asociativo, sin contar con la suficiente autonomía como para tomar sus propias decisiones.


Sobre la accesibilidad a la educación:


  1. La escuela debe asumir la diversidad de una manera firme y decidida al menos por tres razones básicas: en primer lugar, porque vivimos en una sociedad cada vez más compleja, formada por personas y grupos con una gran diversidad social, económica, religiosa, cultural, ideológica, geográfica, étnica, lingüística; pero también con distintas capacidades intelectuales, psíquicas, sensoriales, motóricas y se espera de la escuela que sea la institución mediadora de que se ha dotado nuestra sociedad para integrar a sus componentes durante la infancia y la juventud; en segundo lugar, porque éste es el contexto más adecuado para que los alumnos se formen en la convivencia, aprovechando la diversidad para formar espíritus críticos y que sean capaces de comprender al otro; finalmente, porque se ha de entender la diversidad como un valor educativo. La asunción de esta diversidad debe darse no sólo en infantil y primaria, sino también en la etapa secundaria.


 

Sobre la accesibilidad a la cultura, ocio y tiempo libre:


8. El acceso a la cultura, al ocio y al tiempo libre son elementos clave en la sociedad moderna que están íntimamente ligados al bienestar personal y a la calidad de vida.


9. Las actividades de ocio deben tener un carácter lúdico, social y educativo. A través de ellas debe potenciarse la amistad, las relaciones sociales con otras personas o grupos de nuestro entorno, las habilidades sociales para resolver situaciones de la vida social, la integración social, la participación activa en actividades sociales y culturales, los valores y normas sociales de convivencia basados en la tolerancia, el respeto y el diálogo.


Señalar, finalmente, que a pesar de la unanimidad internacional y de la voluntad de las diferentes administraciones en el impulso de la igualdad y no discriminación en el acceso a los entornos y en la utilización de productos y servicios, el impacto real de estas medidas es todavía escaso. Si se analiza la realidad de la distribución de los recursos, se observa que la mayoría de los presupuestos destinados al sector de la discapacidad se invierten en la financiación de medidas terapéuticas y asistenciales que, siendo necesarias, no se ven complementadas suficientemente con acciones dirigidas a los entornos. El cumplimiento de las normativas emergentes exige modificaciones en los procesos de diseño, producción y comercialización que no se ven compensadas económicamente. En la práctica, seguimos en un modelo de actuación centrado en la persona y no tanto en el entorno; en definitiva, la implantación real de las nuevas concepciones sobre el funcionamiento humano (entre las que se incluye la accesibilidad universal y el diseño para todos) todavía es incipiente.