lunes, 12 de enero de 2009

Plan para mejorar los accesos entre los valles del Ésera e Isábena

El Gobierno de Aragón y la Diputación Provincial de Huesca colaboran para mejorar los accesos entre los valles del Ésera e Isábena
 
Las obras cuentan con una inversión de 4 millones de euros aportada a partes iguales por ambas administraciones públicas
 
 
Fotografia relacionada con la nota de prensa

 

El consejero de Obras Públicas, Urbanismo y Transportes del Gobierno de Aragón, Alfonso Vicente, y el presidente de la Diputación de Huesca, Antonio Cosculluela, han sellado un acuerdo que va a permitir la mejora y ensanche de la red viaria que conecta los valles del Ésera e Isábena. Con una inversión de cuatro millones de euros, los primeros trabajos entre los términos municipales de Valle de Bardají y Foradada del Toscar comenzarán en los próximos meses.

 

La carretera a acondicionar es la denominada HU-V-9601, que tiene su inicio en la N-260 y enlaza con la A-1605 en las proximidades de Biescas de Obarra. El trazado discurrirá de forma paralela al antiguo y quedará constituido por cinco tramos rectos y cuatro curvas. La anchura útil de la calzada pasará de 5,5 a 7 metros con dos carriles, y a los que hay que sumar el arcén a ambos lados.

 

Ambos responsables institucionales han coincidido en la importancia de este eje viario transversal para cerrar la comunicación entre los valles norte-sur en la parte oriental del Pirineo. En esta misma zona ya se ha actuado en las comunicaciones norte-sur de la zona de los ríos Ara y Cinca, y también en el municipio de Aínsa.

 

El tráfico que soporta la vía en la actualidad es, sobre todo, de interés local y de conexión entre las localidades de la Comarca de la Ribagorza, además de dar servicio al flujo de turistas que va en aumento. En cuanto al tráfico pesado, proviene de las actividades ganaderas y madereras de la zona. Con las mejoras previstas se pretende consolidar el papel actual y ofrecer una trama viaria que potencie las comunicaciones destinadas a facilitar el sistema de accesos al Pirineo.

 

Los trabajos incidirán en la mejora de la vialidad generaliza con la eliminación de las pendientes pronunciadas y las curvas de radio reducido. La inversión es de cuatro millones de euros que serán aportados a partes iguales entre la Diputación de Huesca y el Gobierno de Aragón. El área de Obras y Cooperación de la Diputación Provincial de Huesca será la encargada de ejecutar las obras.

 

Esta vía cuya titularidad pertenece a la Diputación Provincial se encuentra dentro de la red secundaria que en la provincia articula el acceso a más de 700 núcleos de población. La Diputación de Huesca, del total de los 4.250 kilómetros de carreteras que atraviesan la provincia oscense, posee la titularidad de 500 y la conservación de la mayor parte de los caminos y carreteras municipales a cargo de los ayuntamientos, los cuales suman casi 1.000 kilómetros más. Todo ello forma una red de 1.500 kilómetros que atiende a casi 30.000 habitantes y que soporta un tráfico de 36,2 millones de vehículos por kilómetro al año.                                         

 

 

Colaboración en la red secundaria

 

La firma de este convenio de colaboración se suma al trabajo que ya realizan conjuntamente la administración autonómica y provincial. Así, gracias a un convenio de colaboración suscrito en mayo del pasado año se han realizado cuatro actuaciones en otros tantos accesos de la provincia de Huesca y que se refieren al refuerzo del firme de la vía entre la N-260 y Tierrantona, de la carretera HU-V-3401 Adahuesca-Vero, el acondicionamiento de la vía de acceso al servicio de vertedero comarcal y al área industrial de Barbastro y la mejora del firme de los accesos  HU-V-3112 y HU-V-3111 en el término municipal de Loarre.