miércoles, 1 de julio de 2009

Huesca: Consejos para las rebajas. Decálogo de consejos de la OMIC en el período de rebajas

 
 
El comienzo del verano coincide con el comienzo del periodo de rebajas, y desde la OMIC se recuerdan una serie de puntos a la hora de realizar este tipo de compras:
 
 
La época de rebajas durará un periodo mínimo de una semana y máximo de dos meses. La fecha de inicio y de finalización de las rebajas la elige el comerciante dentro del periodo permitido por la legislación vigente, que en la temporada estival es la comprendida entre el 21 de junio y el 21 de septiembre. El comerciante informará al consumidor sobre la duración exacta del periodo de rebajas.
 
 
 
En esta época, no pueden ponerse a la venta productos que no hayan sido comercializados anteriormente a precio ordinario, por lo menos un mes antes de empezar las rebajas. Tampoco se venderán como rebajados los artículos deteriorados. Si lo están, únicamente pueden ofertarse como saldos.
 
En el supuesto de que la venta con rebaja no afecte a la totalidad de los productos comercializados, los rebajados estarán suficientemente diferenciados del resto.
 
El producto debe estar etiquetado correctamente e indicar el detalle de su composición.
 
El precio de cada producto expuesto para su comercialización debe indicar de forma clara el precio anterior y el rebajado.
 
Los productos exhibidos en los escaparates deben llevar expuestos los precios, que serán visibles desde el exterior.
 
Los medios de pago explicitados estarán en vigor en rebajas, salvo que se indique de forma visible que alguno de estos medios de pago no se admite durante las rebajas.
 
Exija siempre el ticket o factura de compra y guárdelo ante posibles reclamaciones.
 
El establecimiento debe aceptar las devoluciones de los productos cuando éstos sean defectuosos. En los demás casos, conviene preguntar por la política de cambios.
 
En el caso de que tengamos que reclamar en garantía, es muy importante guardar la factura o ticket para poder demostrar la fecha de compra del producto, si fuera el caso. En realidad conviene conservar cuanta documentación poseamos: la publicidad, los albaranes de entrega, la garantía comercial si es que nos la ofrece el establecimiento…todo lo que puede servirnos para demostrar plazos, características del producto, acuerdos con el vendedor….